Hola a todos: Paz y Bien.
Ahora mismo estaba pensando en lo mucho que han cambiado nuestras vidas en cuestión de un par de meses. Para mi son muchos cambios en muy poco tiempo, pasar de un mundo de estudiantes a un mundo laboral, pasar de vivir con mis padres a compartir piso con gente a quien no conozco, pasar de la ciudad que me ha acogido durante 23 años a otra que queda a más de 600 kilómetros de distancia…. muchos cambios, los cuales habréis experimentado ya la mayoría.
Y después de esta dulce diatriba (que espero no os extrañe porque ya me conocéis), os contaré un poco que tal han sido para mi estos meses estivales (no diréis que no estoy poeta ¿eh? jeje). Después de acabar el curso me tiré tres semanitas intentando buscar a el/la que sería mi director/a de tesis. Me recorrí medio Lopez-Neyra, parte de la estación del Zaidín, el departamento de inmunología de la facultad de medicina…, y ya que como dice Rubén “sois científicos”,os habréis dado cuenta que no tengo muchas intenciones de salir de Granada (y menos mal porque bastantes grupos he visto, si no me hubiese vuelto loca!). Al final, no se si para bien o para mal, me quedo con Ignacio Molina, el primero que nos dio clase en Inmuno Clínica, y el tema….. ya os lo diré en otro correo.
Después de ésto me fui tres semanas a Marruecos, a Casablanca, a un orfanato de niños discapacitados. Ha sido sin duda lo mejor que he podido hacer en mucho tiempo, no podría haber habido otra forma mejor de dar fin a dos años tan buenos. Es mucho lo que he aprendido, de esas cosas que no se enseñan en las clases, de esas cosas que no se olvidan fácilmente, si si, de esas que dejan huella….
Y bueno, ahora estoy en Salamanca, trabajando en el tumor de Ewing, en un laboratorio del Centro de Investigación del Cáncer, del CSIC, es decir, puerta con puerta con el labo de Antonio. ¿Y de aquí que os puedo contar? Pues que estoy encantada, que estoy aprendiendo mucho y conociendo a mucha gente mu apañá, que la ciudad me seduce cada día un poco más y que, en definitiva, soy feliz.
Ala, que ya me he extendido demasiado, un besico para todos y a seguid escribiendo en este nuestro blog.
Con cariño, Virginia.